QUÉ LÁSTIMA. Qué lástima, qué lástima que no aboguen por la calma que no procuren la serenidad en la ciudadanía. Que promuevan acciones para desestabilizarnos quizá enfrentarnos, pelearnos... que no acierten en que 'lo nuestro' es la normalidad con nuestras particulares acometidas cotidianas con nuestros humildes conflictos domésticos con nuestros particulares desaguisados con la importancia legítima que les damos. Todos a una, preocupándonos de sus problemas políticos que si no se resuelven nos lo lanzan como propios haciendo portavoz a la calle y el paseo lúdico se torna reivindicativo de desencuentros de despachos de altares que muchos ni conocemos intrigas entre bambalinas me das tú te doy yo y así contentos qué lástima ser carne de cañón Deseo a los estudiantes en las aulas aprendiendo catalán, castellano, mormón sueño en la Universidad tal que un palacio de sapiencia, donde lo importante sea aprender a convivir en paz que no cayendo de un gui...